Crece demanda de carrera

La mayoría de los negocios dedicados al expendio de comidas y bebidas en nuestro país son dirigidos y administrados por personas empíricas, que no han estudiado para realizar este trabajo, sino más bien lo han aprendido en el camino. Sin embargo, esta informalidad ha representado ser un arma de doble filo, pues muchos logran salir adelante y otros terminan endeudados en un negocio que no sabían cómo manejar.

La gastronomía de una nación se constituye en uno de los pilares fundamentales de las actividades turísticas que se promueven. Para el presidente del directorio de la Escuela de Gastronomía de la Universidad Espíritu Santo, Francisco Vintimilla, la gastronomía es la ciencia que estudia el servicio de los alimentos. Se define como el formato por el cual se entienden sus bondades y la forma de transformarlos para llevarlos al cliente.

Mientras tanto para Diego Jiménez, coordinador técnico de la Escuela de Gastronomía de la Universidad de Guayaquil, es una ciencia porque existen conceptos y técnicas que se deben aplicar y conocer para elaborar alimentos adecuadamente y de manera profesional. Y también un arte porque dentro de la elaboración de los alimentos juegan un papel esencial la creatividad, innovación e imaginación, para darle esa particularidad a la preparación que será del deleite de todos.
Ambos profesionales de la gastronomía destacan el auge que ha tenido en Ecuador esta rama en la última década. Antes era considerada un oficio exclusivo para los hombres. Hoy por hoy las diferencias se han acortado y más mujeres van tras la obtención de un título que las acredite como las nuevas CHEFS ecuatorianas. Jiménez, chef quiteño, reconoce que en el mercado laboral aún se prefiere a los hombres para que realicen las tareas duras y pesadas, en cuanto al uso y manipulación de la maquinaria que se requiere y utiliza en los restaurantes de los grandes hoteles u otras empresas.

El profesional de esta carrera debe ser un amplio conocedor y con exactitud de los diferentes cambios que sufren los alimentos, uso de ácidos, temperaturas, pigmentación. Los puntos de cocción, las texturas, los aromas, el color y demás cualidades de un alimento son producto de reacciones químicas muy específicas.

PROFESIÓN CON FUTURO:

La gastronomía ecuatoriana es muy amplia y variada en colores, sabores y aromas. Esto le augura un futuro prometedor a los profesionales en el arte culinario, quienes además serán embajadores del sabor ecuatoriano en tierras extranjeras, y le dará renombre, a la vez que le permitirá incrementar el turismo. Además podrá:

• Emprender un negocio propio, donde aplicará los conocimientos adquiridos en las aulas.

• Dar asesoría teórico-práctica a proyectos y programas relacionados al sector.

• Aplicar las técnicas en la preparación de cocina nacional e internacional.

¿Sabías qué?

En la Universidad de Guayaquil el 60% del alumnado en la carrera de gastronomía corresponde a mujeres y el 40 % varones. Esta profesión (la de chef) ya no es exclusividad del género masculino.

TESTIMONIOS DE LA CARRERA

Javier Romero, ingeniero gastronómico, quien labora como administrador del café restaurante Mr. Deli, ubicado en P. Icaza y García Avilés, graduado en la Universidad Espíritu Santo, da fe de los grandes beneficios que otorga la carrera en el campo laboral. Y como ejemplo señala los buenos salarios que reciben y el reconocimiento a su actividad.

Otro testimonio es el de Laura Alvarado, estudiante del octavo semestre en la Universidad de Guayaquil, quien ya dirige y administra el bar de la escuela de gastronomía de su facultad. Instalar su propio negocio es el proyecto a corto plazo que tiene Laura, le entusiasma la idea por cuanto se siente debidamente capacitada y preparada profesionalmente para hacerlo.
En Quito Y Guayaquil, principales ciudades económicas de Ecuador, se encuentra el mayor número de estudiantes del arte culinario. Decenas de escuelas e institutos brindan esta opción a los ecuatorianos. Universidades como la UEES, Católica de Guayaquil, Estatal, Unidades de Ambato y Central de Quito.

La carrera tiene una duración de cuatro años, y otorga la licenciatura en ciencias gastronómicas. En cambio para obtener la tecnología, tendrá que cursar 3 años, es decir seis semestres.

La Universidad de Guayaquil brinda la gratuidad de la carrera en su totalidad, motivo por el cual la demanda de estudiantes cada año se incrementa. En años anteriores a los estudiantes de esta carrera el autofinanciamiento les significaba un desembolso económico de 600 dólares semestrales. Los cursos cortos de cocina y sus derivados también se imparten a menudo en la ciudad y el país.